miércoles, 8 de noviembre de 2017

Qué hacer si uno de nuestros alumnos tiene una dificultad de aprendizaje


Reflexión acerca de las dificultades que podría llegar a tener un alumno/a con algún tipo de dificultad de aprendizaje al realizar alguna de las actividades propuestas.
De manera general y en los casos estudiados respecto a:

- Dificultades en la expresión escrita (disgrafía o disortografía)
Habitualmente, el tipo de alumnado con dificultades en este ámbito, manifiesta carencias importantes a la hora de afrontar áreas curriculares como Lengua Castellana, Ciencias Naturales y Sociales e incluso Matemáticas. 
Si no se remedia la situación a lo largo de la Educación Primaria, en la E.S.O. suelen fracasar en el área de Lengua Castellana y Literatura, aunque tengan Adaptaciones Curriculares Significativas. En el resto de materias llegan a sentirse muy limitados, requiriendo en muchos casos adaptaciones del currículo. 
Su tratamiento conlleva un programa específico de trabajo para ir corrigiendo este tipo de dificultades (entre 3 ó 4 sesiones de 20 minutos cada una, en aula de pedagogía terapéutica), coordinado con actuaciones en casa.
- Dislexia
Cuando es diagnosticada a finales del 1º o 2º curso de Primaria suele tener mejor pronóstico. En los casos en que este diagnóstico se hace tarde, el pronóstico suele empeorar. 
Requiere un programa de trabajo específico para mejorar la dificultad (entre 3 ó 4 sesiones semanales de 40 minutos aproximadamente, en aula de pedagogía terapéutica), coordinado con intervenciones puntuales desde la familia.

- Discalculia
Se trataría de unas de las dificultades menos diagnosticadas en el Sistema Educativo, bien se trate de problemas con el cálculo o en la resolución de problemas. 
Conlleva un programa específico de refuerzo para ir corrigiendo la dificultad, adaptando el currículo en ciertas situaciones. Requiere 3 ó 4 sesiones semanales de 40 minutos, en aula de pedagogía terapéutica, con seguimiento de actuaciones en la familia.
La detección e intervención temprana es clave a la hora de contar con un mejor o peor pronóstico en estas dificultades de aprendizaje. Además, estas dificultades de aprendizaje suelen estar asociadas a problemas de tipo emocional como una consecuencia directa, ya que gran parte de esta tipología de alumnado experimenta sentimientos y emociones de incompetencia, baja autoestima, bajos niveles de autoeficacia percibida y desmotivación. Es decir, dificultades de aprendizaje en las que subyace un evidente sustrato orgánico y neurológico, según los estudios más recientes en Neuropsicología, terminan desembocando en la instalación de falsas creencias en uno mismo, creando problemas de índole emocional que, en un principio, eran inexistentes.

¿Qué estrategias metodológicas plantearíamos para facilitar el aprendizaje?
De una manera resumida las orientaciones metodológicas deberían considerar lo siguiente.
1) Orientaciones metodológicas fundamentales en el tratamiento de las dificultades en la expresión escrita (disgrafía y disortografía).
Los objetivos han de focalizarse en:
-       Aprendizaje de las reglas fonema-grafema.
-       Escritura de palabras con dificultad ortográfica.
-       Escritura de frases.
-       Escritura de cuentos.
-       Escritura de una redacción.
-       Recuperación de patrones motores.

 2) Orientaciones metodológicas fundamentales en dificultades en la dislexia.

-       Recuperación de los procesos de identificación de letras.
-       Recuperación de los procesos léxicos.
o    Segmentación de las palabras escritas en sus letras componentes.
o    Segmentación de las palabras habladas en sus fonemas componentes.
o    Conversión de letras en sonidos.
o    Ensamblaje de los sonidos.
-       Recuperación de los procesos sintácticos.
-       Recuperación de los procesos semánticos.
o    Extracción del significado.
o    Integración en la memoria.
o    Realización de inferencias.

Hoy encontramos diferentes acercamientos metodológicos a la intervención que, al igual que en épocas anteriores, son el reflejo de las explicaciones relativas a la dislexia. Así, nos encontramos con abordajes neuropsicológicos como el de Bakker, el enfoque cognitivo de Das, basado en el procesamiento de la información, y en entrenamientos dirigidos a subsanar las deficiencias cognitivas subyacentes a la dislexia.
En nuestro caso, optamos por  seguir, para ello, las indicaciones del profesor F. Cuetos Vega (PROESC y PROLEC-R).

3) Orientaciones fundamentales en dificultades en las matemáticas (discalculia).
Previa evaluación psicopedagógica y teniendo claros los puntos fuertes y débiles del alumnado, los objetivos han de centrarse en:
Ø  La línea numérica mental.
Ø  La capacidad de cálculo exacto y aproximado.
Ø  Los mecanismos de transcodificación.
Ø  El conocimiento de las reglas.
Ø  La capacidad en la resolución de los problemas.

El objetivo educativo debe ser mejorar los déficits en el procesamiento numérico y el rendimiento general en la escuela.
En estas clases de apoyo se recomienda utilizar la siguientes metodologías:
Ø  Fortalecer el concepto numérico básico a través de ejercicios que ayuden a consolidar la línea numérica mental.
Ø  Reforzar el conocimiento y la utilización de los números mediante la introducción de actividades de juego enfocadas en el aprendizaje y recordatorio de los conceptos numéricos en clave lúdica.
Ø  Utilizar nuevas estrategias: como algún software especializado o la aproximación multisensorial.

4. Reflexión acerca de la importancia de observar las desviaciones respecto a los estándares de aprendizaje en el funcionamiento diario de nuestros alumnos.

En mi opinión, la escuela como institución educativa y segunda agencia de socialización del individuo después de la familia, da respuesta a las necesidades educativas de un porcentaje de la población que oscila entre el 60% y el 70%, y cuenta con un componente de normalización y carácter ejecutivo según el cual consigue niveles de eficacia bastante aceptables, en general. 

No obstante, contamos con otro 30% de la población escolar, repartido de manera que del orden de un 15% podrían incluirse en lo que denominamos alumnado “más capaz”, brillante, talentoso, etc. Y otro 15% se situaría por debajo del promedio estadístico, los cuales pueden presentar desde DD.AA. concretas, funcionamiento intelectual límite (C.I.L.) y déficit psíquico, entre otras n.e.e.s.

Es habitual que el alumnado que presenta N.E.E.S. cuente con programas de pedagogía terapéutica y/ o audición y lenguaje, pero no es tan frecuente en nuestro sistema que el alumnado que presenta DD.AA. se aborde con procedimientos de identificación e intervención psicoeducativa en la misma línea. De igual modo, e incluso de manera más flagrante, sucedería con el alumnado de AA.CC.


Por ello, cuando hablamos de estándares de aprendizaje, nos estamos refiriendo precisamente a eso, a un desempeño “estándar” de la población, que podría estar representado por un 60% - 70% de la misma, en el mejor de los casos, respondiendo a la “cultura de la normalización” (Ken Robinson). La diversidad, las diferencias individuales o idiosincrasias del resto, sigue constituyendo un gran reto para un sistema educativo con verdadera visión de futuro.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Cómo influyen la atención, el procesamiento de la información visual y las funciones ejecutivas y el lenguaje en las dificultades de aprendizaje

Presentamos una infografía en PIKTOCHART en la que se representa de manera sintética qué procesos (atención, procesamiento de la información visual, funciones ejecutivas y/o lenguaje) se encuentran alterados en las dificultades de la expresión escrita, la dislexia y la discalculia.

https://create.piktochart.com/output/25830642-new-piktochart



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